Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan de verdad
Están todas contestadas sin rodeos, incluidas las incómodas. Si la tuya no aparece, escríbenos y la añadimos.
Antes de comprar
¿Esto funciona de verdad o es un chisme más?
Funciona en lo que puede funcionar: quita el momento incómodo de pedir la reseña de viva voz y los cuarenta segundos que tarda un cliente en buscarte en Google, encontrarte entre tres negocios con nombre parecido y bajar hasta el botón. Ese trámite es el que hace que la gente diga «luego lo hago» y no lo haga nunca.
Lo que no hace es convencer a nadie. Si el café estaba frío, el cartel no arregla eso. Tampoco te podemos prometer un número de reseñas al mes: depende de cuánta gente pase por tu local y de si se van contentos.
¿Necesito tener ficha de Google?
Sí, y verificada. El cartel lleva al formulario de reseña de tu Perfil de Empresa de Google; sin ficha no hay sitio donde dejar la reseña.
Si no la tienes, es gratis y se crea en un rato en el propio Google. Dínoslo al pedir el cartel y te mandamos los pasos. Verificar la ficha puede tardar unos días porque Google manda una postal o hace una videollamada, así que conviene empezar antes de que llegue el cartel.
¿Hay cuota mensual?
El cartel no: lo pagas una vez y funciona solo, con cambio de ficha de Google y soporte incluidos.
El panel (escaneos, reseñas con respuestas sugeridas y automáticas, ranking del equipo, informes) va con la membresía: 9 € al mes, sin permanencia, y con ella los carteles te salen más baratos. Quien compró antes de la membresía conserva su panel sin pagar.
¿Cuántos carteles necesito?
Uno por cada sitio donde te despides del cliente. En un bar suele ser la barra y la caja. En una peluquería, cada puesto y el mostrador. En una clínica o un taller, el mostrador de salida.
Empezar con uno es perfectamente razonable: en dos semanas ves en el panel si se usa y decides si pones más. Repartir diez por el local no multiplica las reseñas por diez.
El cartel
¿Qué es el NFC y qué móviles lo leen?
Es lo mismo que usa tu cliente al pagar acercando la tarjeta o el móvil al datáfono: dos cosas que se entienden cuando están a menos de cuatro dedos. Aquí, en vez de cobrar, se abre una página.
Lo leen los iPhone del 7 en adelante (año 2016) sin instalar nada, y prácticamente todos los Android de los últimos diez años. En algunos Android hay que tener el NFC encendido en los ajustes; en los iPhone está siempre listo.
¿Y si el móvil del cliente es antiguo y no tiene NFC?
Todos los carteles llevan impreso un código QR con la misma dirección. El cliente abre la cámara, apunta al cuadro y llega al mismo sitio. Es el mismo gesto que ya hace con las cartas de los restaurantes.
Por eso el texto del cartel dice «acerca el móvil o apunta con la cámara»: así nadie se queda mirando sin saber qué hacer.
¿Hace falta descargar una aplicación o tener wifi?
Aplicación no, ninguna. La página se abre en el navegador que el móvil trae de fábrica.
Conexión sí: hacen falta datos o wifi para cargar la página, igual que para cualquier otra web. Es una página muy ligera, así que abre bien aunque haya poca cobertura. Si tu local es un sótano con cero cobertura, ofrecer el wifi del negocio arregla el problema.
¿Puedo cambiar a dónde lleva el cartel?
Sí, desde tu panel y cuantas veces quieras. El chip lleva grabada una dirección nuestra, corta y fija; esa dirección es la que decide después a dónde manda al cliente.
Cambias de nombre, abres otra ficha o te mudas de local: entras en el panel, pegas el enlace nuevo y el mismo cartel sigue sirviendo. El chip no se reprograma ni se estropea por eso.
El equipo
¿Hace falta una tarjeta por persona o vale una para todos?
Vale una para todos. Un cartel en la barra funciona para el local entero y no necesita que nadie tenga nada suyo. Si eres tú solo detrás del mostrador, con eso vas servido.
La tarjeta por persona sirve para saber quién trae cada reseña. En un local con turnos, ahí es donde cambia el asunto: cada escaneo queda atribuido a quien lleva la tarjeta y el panel ordena el equipo por escaneos y por clics a Google.
Se pueden mezclar sin problema: el expositor de la barra sin nombre y una tarjeta con nombre para cada persona de sala.
La tarjeta suelta cuesta 32,90 €, de una vez, como cualquier otro cartel.
Ver los formatos
¿Mi cliente ve el nombre de quien le ha atendido?
Sí, si la tarjeta está asignada a alguien. Al acercar el móvil se lee «Te ha atendido Marta» justo encima de las estrellas. Eso es lo que hace que el cliente sienta que está contestando a una persona que acaba de servirle.
Sale el nombre que hayas escrito tú en el panel y nada más: ni apellidos, ni foto, ni teléfono. Si prefieres poner sólo la inicial o un apodo, escribe eso y es lo que se verá.
Una tarjeta sin nadie asignado, como el expositor de la barra, no dice ningún nombre y funciona igual.
¿Qué pasa si se va un camarero?
Entras en «Equipo», en tu panel, y desactivas su ficha o la borras. Su tarjeta deja de decir un nombre y sigue funcionando como un cartel de barra corriente, así que puedes dársela a quien entre en su lugar sin comprar otra.
Los escaneos que ya se contaron se quedan en el histórico del negocio. Y la atribución se congela en el momento del escaneo: si mañana le pasas esa tarjeta a otra persona, lo de la semana pasada sigue siendo de quien la llevaba entonces, así que el ranking del mes pasado no se reescribe solo.
¿El ranking lo ve el equipo o sólo yo?
Sólo tú. Dar de alta a alguien en «Equipo» no le crea una cuenta ni le da acceso a nada: es un nombre al que se le atribuyen escaneos. Al panel se entra con el correo y la contraseña del negocio, que son tuyos.
Lo que hagas con el dato ya es cosa tuya. Hay quien lo enseña en el grupo del local los lunes y hay quien no lo enseña nunca. Merece la pena tener presente que un escaneo depende también del turno y de las mesas que toquen, así que el ranking mide sobre todo quién se acuerda de pedirlo.
¿El equipo y el ranking se pagan aparte?
Van dentro de la membresía, como el resto del panel: das de alta a cuanta gente quieras y no se cobra por usuario.
Lo único que se paga es cada tarjeta física, una vez, igual que cualquier otro cartel del catálogo.
¿Puedo filtrar para que sólo los contentos vayan a Google?
No. Google lo prohíbe y en Close Reviews no existe esa opción.
A eso se le llama filtrado de reseñas y está expresamente fuera de las políticas del Perfil de Empresa: no se puede pedir opinión sólo a los clientes contentos, ni poner un desvío en medio para que los descontentos no lleguen al formulario. Si Google lo detecta puede borrarte las reseñas conseguidas así, dejar de mostrar la puntuación o suspenderte la ficha entera. Y quien se lo denuncia suele ser un competidor.
Por eso todos nuestros carteles mandan a Google a todo el mundo, puntúe lo que puntúe. Lo que sí hacemos es ayudarte a contestar bien a las reseñas malas, que es lo que de verdad lee quien mira tu ficha.
Lo que recomendamos
Si quieres enterarte de las quejas antes de que se publiquen, pregunta al cobrar. Y cuando llegue una reseña mala, contéstala pronto y con educación: el panel te propone la respuesta.
¿Google puede penalizarme por usar un cartel NFC?
Por pedir reseñas, no. Google dice literalmente que animes a tus clientes a dejar reseñas y hasta reparte enlaces cortos para eso desde el propio Perfil de Empresa. Un cartel es la versión física de ese enlace.
Lo que sí penaliza es comprarlas, escribirlas tú, pedírselas a gente que no ha pasado por tu negocio, incentivarlas con un regalo o filtrarlas por puntuación. Nada de eso hace falta para que el cartel funcione.
¿Puedo regalar un café a cambio de una reseña?
No. Google prohíbe ofrecer cualquier cosa a cambio de una reseña: descuentos, chupitos, sorteos, puntos o el postre. Las reseñas conseguidas así se pueden borrar y la ficha se puede sancionar.
Lo que sí puedes hacer es acordarte de mencionarlo al cobrar: «si te ha gustado, acerca el móvil aquí». Eso no es un incentivo, es pedirlo bien.
¿Cuánto tarda en aparecer una reseña?
Casi siempre al momento. A veces Google retiene alguna unas horas o unos días mientras la revisa, y de vez en cuando retira alguna que le parece sospechosa. Eso lo decide Google y no lo controlamos ni nosotros ni tú.
Un consejo de sentido común: pasar de 3 reseñas al mes a 40 en una tarde llama la atención. Un ritmo constante, día a día, se sostiene mucho mejor.
Pedido y entrega
¿Cuándo tengo el cartel en el local?
En Madrid y Múnich, entre 24 y 48 horas laborables desde que el pago queda confirmado. Eliges franja de mañana o de tarde al pagar y te avisamos antes de salir.
Puedes seguir el estado del pedido en cualquier momento con tu número de pedido y tu correo, sin crear ninguna cuenta.
Seguir mi pedido
¿Enviáis fuera de Madrid y Múnich?
Sí. Por mensajería a toda España (también Baleares y Canarias), Portugal y Alemania. El precio del envío sale en el carrito antes de pagar.
En Madrid y en Múnich te lo seguimos llevando en mano, con la entrega incluida.
Zona y plazos de entrega
¿Tengo que configurar algo cuando me llegue?
No. Te llamamos antes de entregarlo para que nos digas cuál es tu ficha de Google, lo grabamos y lo probamos con un móvil de verdad. Te llega funcionando: solo hay que ponerlo en la barra.
Al terminar creas la contraseña del panel, que es donde verás los escaneos y podrás cambiar la ficha más adelante.
¿Y si quiero cambiar a dónde lleva el cartel?
Desde tu panel, en «Mis carteles», cambias la ficha de Google a la que lleva y empieza a funcionar al momento. No hay que reimprimir ni volver a grabar nada: lo impreso es una dirección nuestra, y a dónde salta desde ahí lo decides tú.
Sirve igual si te cambias de local, si abres otro o si te equivocaste de ficha al empezar. Si prefieres que lo hagamos nosotros, escríbenos.
¿No está tu pregunta?
Escríbenos y te contestamos el mismo día laborable. Si la pregunta es buena, acaba en esta página.
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